2 de Mayo de 2018

El Puerto amplía un muelle para alejar el movimiento de los graneles de la ciudad

La prolongación del dique 13 hasta los 240 metros permitirá atender barcos más grandes para cargar y descargar cemento y clíncker en una zona donde, además, se amortiguará el impacto de las mareas

 f. j. benito

La posibilidad de la terminal cerrada depende de la iniciativa privada.

Imagen de los trabajos que se ejecutan para ampliar el muelle 13 del Puerto de Alicante. pilar cortés

 El Puerto de Alicante contará el próximo verano con un nuevo muelle, el remodelado número 13, cuyas obras para ampliarlo hasta a los 250 metros y 4.500 metros cuadrados de superficie avanzan a buen ritmo con una inversión cercana a los tres millones de euros que van a dotar a Alicante con un muelle moderno, y un «arma» más para reducir el impacto ambiental que produce el movimiento de graneles al aire libre, ya que el muelle se encuentra mucho más alejado de la ciudad que el polémico 17, y estará dotado de nuevas medidas para evitar las nubes de polvo que genera el movimiento de cemento y clíncker. Los trabajos comenzaron a finales de 2017 y poco a poco entran en su recta final ya que se han construido las cajas de hormigón que deben sumergirse ahora rellenas de material para formar el dique.

Un proyecto que va a permitir que hasta el Puerto puedan llegar barcos de 240 metros de eslora -hasta ahora la capacidad es para barcos de hasta 165 metros- para cargar y descargar el granel, mercancía que representa la mitad del total de la carga portuaria en Alicante y de la que dependen cientos de puestos de trabajo sumando estibadores, transportistas, personal de las cementeras y empleos indirectos. La prolongación del muelle 13 posibilita, prácticamente, su conexión con el muelle 11 y generará, además, una zona de carga y descarga mucho más cómoda para los barcos, ya que los elementos que se están incorporando en la prolongación del muelle reducen el impacto de las mareas, lo que amortiguará el movimiento natural de los barcos amarrados.

Las obras que ejecuta FCC Construcción forman parte, además, de las medidas que ha puesto en marcha el Puerto para tratar de amortiguar el impacto ambiental y los episodios de contaminación que se han venido produciendo en los últimos años provocando la apertura de expedientes sancionadores, denuncias de los vecinos en el Juzgado y un fuerte enfrentamiento entre el colectivo de afectados y el propio presidente del Puerto, que ha llegado a calificar de «terrorismo informativo» las acusaciones que llegan desde la asociación de vecinos Gran Vía Sur-Puerto, germen del que nació la plataforma de afectados que engloba a ciudadanos, colegios, institutos y organizaciones de consumidores.

Lo cierto es que la prolongación del muelle con fondos públicos es una realidad. No lo es tanto, de momento, el proyecto para la construcción de naves cerradas en lo que deberá ser una nueva terminal en el muelle 17. Puertos del Estado y la propia Autoridad Portuaria de Alicante ya han avanzado que la iniciativa debe ser privada, por lo que el futuro queda en el paso adelante que den las tres empresas que mueven el granel y la propia cementera. Si el concurso público que va a convocar el Puerto queda desierto por la falta de inversores privados, el cemento y el clíncker seguirán moviéndose al aire libre.

Para realizar las obras, el Puerto añadió a su dársena más industrial el dique flotante Mar de Aneto, construido por FCC en 2002 y cuya función ha sido la construcción de los cajones de hormigón que se utilizan para la ampliación del muelle. Este tipo de plataformas se utilizan en todos los puertos para la fabricación de muelles y todo tipo infraestructuras relacionadas con la actividad portuaria. Los diques flotantes diseñados para la construcción de cajones de hormigón armado pueden transportarse por mar hasta el emplazamiento de las obras, y han sido protagonistas de las últimas obras marítimas ejecutadas. Estas estructuras tienen una eslora de entre 46 y 59 metros, una manga de hasta 29 metros, un puntal de entre hasta 35 metros y un peso sin lastre de unas 10.000 toneladas. Los diques tardan entre 7 y 10 días en fabricar cada cajón.

El Puerto movió en el primer trimestre del año un total de 783.000 toneladas de carga, lo que representa un aumento del 3,4%.